Fomentando Gratitud en Nuestros Niños
•        En las culturas y familias Latinas la gratitud se considera uno de los valores
importantes que deseamos que nuestros niños aprendan.
•        Nadie quiere reputación de ingrato, ni para nosotros, ni para nuestros niños.
Por eso tenemos refranes como: “Amor, con amor se paga,” y “A caballo regalado, no se le
mira el colmillo.”
•        No es sólo cuestión de buenos modales. Tanto los escritos filosóficos antiguos, como
los estudios psicológicos modernos establecen que los agradecidos son más saludables y
felices que quienes no lo son. De hecho, se ha descubierto que el agradecimiento protege
contra el estrés, fortalece la estima propia, y fomenta el éxito personal y ocupacional.
•        Pero nadie nace siendo agradecido. La gratitud es un valor que se aprende de otros,
y se fortalece al demostrarlo. Así que nos preguntamos, ¿cómo enseñamos a nuestros
niños a ser agradecidos?

He aquí algunas ideas:

Como niño DARÉ gracias cuando los adultos en mi vida:

--Demuestren- servir de ejemplo, demostrando gratitud a los niños o en su presencia.
--Ayuden- a los necesitados con los niños, para que se percaten de lo que tienen.
--Recuerden- a los niños a demostrar gratitud cuando surja la oportunidad.
--Elogien- reconocer a los niños cuando demuestran gratitud.

•        Estar pendiente a gestos generosos de parte de los demás, y reconocérselos.
•        Mostrarle a nuestros niños las buenas noticias en el noticiero y el periódico.
•        Apreciar esfuerzos, intentos, gestos, detalles pequeños.
•        Demostrar apreciación diariamente.
•        Agradecer a familiares, amistades, maestros, entrenadores, niñeros, vecinos,
desconocidos.
•        Tener espacio en el hogar dedicado a la gratitud, con fotos, recuerdos, notas, etc.
•        Llevar un diario de gratitud.
•        Hacer lista de gratitud.
•        Hacer llamadas telefónicas dando gracias.
•        Escribir notas o cartas dando gracias.
•        Alentar la apreciación y desalentar las quejas y críticas.
•        No hacer sentir a los niños culpables por lo que tienen.
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.